La relación entre la selección de Corea del Sur y los medios de comunicación de su país se tensó a raíz de comentarios despectivos hacia Son Heung-min, su capitán, durante una sesión de entrenamiento abierta en Guadalajara. La disputa llevó a la renuncia de uno de los responsables de prensa del equipo, aunque la Federación todavía no confirmó oficialmente esta salida.
El incidente provocó que el equipo restringiera el contacto con la prensa local, cancelando entrevistas programadas y limitando sus declaraciones a los compromisos oficiales. Además, se suspendió el acceso habitual de los medios surcoreanos al campo de entrenamiento tras la difusión de un video en el que se escuchan burlas sobre Son, lo que desató una fuerte reacción pública en redes sociales.
La Asociación de Fútbol de Corea del Sur emitió un comunicado expresando su «lamentación» por los comentarios inapropiados realizados por algunos integrantes de la prensa durante los entrenamientos en Guadalajara, asegurando que estas acciones generaron «gran conmoción y decepción» en el plantel. También reafirmaron su compromiso de proteger al equipo y fomentar un ambiente mediático saludable de cara a la continuidad del Mundial.
Estos hechos llegan tras la victoria de Corea del Sur por 2-1 contra la República Checa, en un encuentro donde Son no logró concretar oportunidades de gol, y en minutos posteriores a la publicación del video que expuso el conflicto. Son, de 33 años, obtuvo en 2018 una exención del servicio militar obligatorio tras ganar el oro en los Juegos Asiáticos, aunque posteriormente cumplió con tareas alternativas vinculadas al entrenamiento y servicio comunitario.
El equipo surcoreano enfrentará ahora a México en Guadalajara, en otro partido del Grupo A, mientras las tensiones entre el plantel y la prensa local continúan sin resolverse, afectando el ambiente de preparación a días cruciales del torneo.