Un tribunal de San Salvador sentenció a 45 años de prisión a un hombre que asesinó a su padre y a su madrastra en un domicilio de la ciudad. El crimen se cometió tras un ingreso forzado a la vivienda, donde el acusado atacó a ambas víctimas con un arma blanca tipo corvo hasta causarles la muerte.
Además del doble homicidio, la justicia lo condenó por fraude procesal y desaparición de personas, cargos relacionados con las acciones que ejecutó para entorpecer la investigación y ocultar el crimen. Tras el ataque, intentó incinerar y enterrar los cuerpos en el patio de la casa, inclusive solicitó la ayuda de un vecino para estos fines, pero fue denunciado.
Las autoridades llegaron rápidamente al lugar después de la alerta del vecino y descubrieron indicios de alteración en la escena del crimen, manchas de sangre borradas y una excavación que sería utilizada para esconder los cuerpos. Bajo bolsas, fueron encontrados los cadáveres, confirmando el intento de desaparición de las víctimas.
La Fiscalía General de la República y la Policía Nacional Civil identificaron al condenado como Iran Nacxit Portillo Barrantes. Según informes oficiales, el móvil del asesinato estaría vinculado a rencillas personales entre Portillo Barrantes y su padre, además de la relación tensa con la madrastra.
El crimen ocurrió durante la noche y madrugada entre dos días de mayo de 2024. Tras su detención en ese mes, el proceso judicial avanzó hasta que en febrero de 2026 el hombre fue llevado a juicio, donde el Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador resolvió su culpabilidad y la pesada condena.