Orlando Ferreres advirtió que el dólar oficial presenta un atraso cercano al 30%, lo que implica que el valor actual no refleja el nivel adecuado para enfrentar la inflación interna. Según sus cálculos, el tipo de cambio debería ubicarse alrededor de $1.715 hacia fin de año, cifra significativamente superior al valor vigente que ronda los $1.400.
Este cálculo parte del análisis de la evolución de precios en Argentina, donde la inflación anual estaría en torno al 30%. Ferreres explicó que para mantener la competitividad y evitar distorsiones económicas, el dólar debería ajustarse a esa inflación, ya que el valor actual genera un desfasaje perjudicial para el equilibrio económico. Incluso consideró una «paridad teórica de equilibrio» cercana a los $2.300, tomando como referencia el índice Big Mac para comparar los costos locales con los internacionales.
Las proyecciones de distintas consultoras respaldan la idea de una corrección al alza. Por ejemplo, la consultora Focus estima que el dólar cerrará el año cerca de $1.699, cifra similar a la propuesta por Ferreres. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado muestra un tipo de cambio promedio de $1.410 para mayo y asciende a unos $1.676 para diciembre, lo que confirma la tendencia proyectada hacia un aumento gradual.
El contexto internacional también influye en la evolución del dólar oficial. Ferreres destacó la suba del petróleo como un factor positivo para la economía argentina, pero advirtió sobre la incertidumbre generada por la volatilidad financiera global y las tensiones geopolíticas. Señaló que la estabilidad cambiaria dependerá en buena parte de la política monetaria y de tasas que adopte el Tesoro nacional en los próximos meses, así como de la liquidez disponible en el mercado local y el impacto sobre el carry trade.
En definitiva, el diagnóstico de Ferreres y los análisis del mercado coinciden en que el actual esquema cambiario enfrenta fuertes desafíos y que una actualización del dólar oficial es clave para evitar desajustes inflacionarios y garantizar mayor estabilidad económica a corto y mediano plazo.

