El Consejo de Estado respaldó la autorización ambiental para la construcción de la autopista A69 que unirá Toulouse con Castres, tras una serie de impugnaciones presentadas por grupos ecologistas y científicos. Esta decisión pone fin a la controversia judicial y confirma la aprobación emitida por el tribunal administrativo de apelación de Toulouse.
La obra contempla la creación de un tramo de 53 kilómetros cuya finalidad es reducir el tiempo de viaje entre ambas ciudades en aproximadamente veinte minutos, mejorando además la seguridad vial y las condiciones de vida para los residentes de la región. El Consejo de Estado sostuvo que ni la ampliación de la red vial actual, ni la mejora de la carretera nacional 126 ni la potenciación del transporte ferroviario constituyen alternativas adecuadas para alcanzar estos objetivos.
El proyecto ha sido objeto de críticas fundamentadas en el impacto ambiental que derivaría de la destrucción de humedales, terrenos agrícolas, árboles y capas freáticas durante la construcción a partir de 2023. En febrero de 2025, un tribunal administrativo anuló inicialmente la autorización bajo el argumento de falta de una «razón imperiosa de gran interés público». Sin embargo, esta decisión fue revertida en diciembre pasado por el tribunal de apelaciones, y ahora confirmada por el Consejo de Estado.
Entre los opositores, el colectivo conocido como «El camino es libre» expresó su rechazo con críticas al impacto climático y la implementación futura de un peaje. La construcción del proyecto sigue entonces adelante como un desarrollo clave para la conurbación de Castres y su conexión con Toulouse, en un contexto donde el aumento de la infraestructura vial busca balancear crecimiento y movilidad regional.