El Banco Central de Argentina mantiene un ritmo acelerado de compra de dólares, alcanzando 101 jornadas consecutivas de adquisición y sumando 119 millones de dólares apenas en la última sesión cambiaria. Según proyecciones del mercado, la entidad podría acumular cerca de 17.000 millones de dólares durante 2026, cifra que supera ampliamente la meta inicial de 10.000 millones. Desde el Gobierno estiman que esta cifra podría alcanzar hasta 24.000 millones si continúa el ingreso de divisas derivado de la liquidación de la cosecha.
A pesar del incremento en las reservas, el balance comercial con Brasil genera preocupación. Argentina registró un déficit de 535 millones de dólares en mayo y, aunque las importaciones desde Brasil cayeron cerca de un 14% interanual, las exportaciones argentinas a ese mercado también disminuyeron. El saldo negativo acumulado con Brasil alcanza ya los 2.400 millones de dólares en los primeros cinco meses del año, un dato attentamente monitoreado por analistas y funcionarios.
Esta situación se enmarca en una tendencia donde las exportaciones argentinas dependen cada vez más de productos primarios y recursos naturales. La Cámara Argentina de Comercio alertó que el complejo agroindustrial representa más del 70% de las ventas externas, mientras que la participación de las manufacturas industriales se reduce progresivamente.
En paralelo, la economía empresarial mostró movimientos destacados. La empresa avícola Granja Tres Arroyos presentó una propuesta para reestructurar una deuda de 351 millones de dólares. Por otro lado, el control de la red de estaciones de servicio Shell cambió de manos tras una operación liderada por el grupo suizo Mercuria y el empresario José Luis Manzano.
Por último, en el ámbito político, la reciente reunión entre Patricia Bullrich y Karina Milei buscó proyectar una imagen de unidad dentro del oficialismo. Sin embargo, las tensiones internas persisten y continúan siendo observadas con atención tanto por actores políticos como empresarios.

