Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, el tejido empresarial formal sufrió una caída de más de 24.000 empresas empleadoras, lo que representa una reducción cercana al 5% del total registrado. Esta caída acumulada supera la baja observada durante la etapa más crítica del Covid-19 y supera también a la registrada en los primeros 27 meses de las gestiones presidenciales anteriores, según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).

Las cifras más recientes muestran que, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, se eliminaron 24.437 empleadores o unidades productivas del sistema formal. Esta tendencia negativa se extiende por 17 meses consecutivos y se refleja además en la pérdida de más de 327.000 trabajadores registrados en ese periodo, con un descenso de 9,86 millones a 9,53 millones en la cantidad de afiliados al sistema de riesgos del trabajo. Sin embargo, este retroceso se compensó parcialmente con el aumento de cuentapropistas, en su mayoría sin registro oficial.

AfiliaGo - DafaBet Latam

El impacto se concentra en sectores como transporte y almacenamiento, que perdió más del 15% de sus empresas, actividades inmobiliarias con casi un 12%, y construcción que cayó cerca del 10%. Por regiones, Neuquén se destacó como la única provincia que aumentó sus empleadores en el período estudiado, gracias al impulso de la explotación en Vaca Muerta y la industria hidrocarburífera. En cambio, provincias como La Rioja, Catamarca y Chaco mostraron las caídas más relevantes, vinculadas a la caída en sectores industriales y de la construcción.

Además de los cierres, expertos y organismos oficiales señalan un fenómeno preocupante: la desaceleración en la creación de nuevas empresas. Según informes de la Secretaría de Trabajo, la reducción en el stock de empresas no responde únicamente a más cierres sino también a una menor “natalidad empresarial”, lo que significa que la cantidad de nuevas firmas que se suman no alcanza para compensar las salidas habituales del sistema.