Los trabajadores bancarios consiguieron un aumento salarial del 2,6%, vigente desde abril de 2026 y aplicado sobre todas las remuneraciones, tanto remunerativas como no remunerativas. Este ajuste eleva el salario mínimo del sector a $2.319.195,20, mientras que el bono por el Día del Bancario quedó fijado en $2.067.482,29.
Este nuevo incremento se suma al acumulo del 12,3% registrado en los primeros meses de 2026, resultado de un mecanismo de actualización automática basado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) difundido por el Indec. Gracias a esta fórmula, los salarios de los bancarios se mantienen alineados con la evolución de la inflación, preservando el poder adquisitivo en un contexto económico marcado por la volatilidad.
El acuerdo también contempla la continuidad del sistema de revisión mensual, que permite ajustar los salarios en función de los resultados del IPC mes a mes. El gremio confirmó que en la segunda quincena de junio se retomarán las negociaciones paritarias para evaluar el impacto inflacionario sobre los ingresos y definir posibles ajustes complementarios.
La actualización salarial rige sobre la totalidad de las remuneraciones mensuales brutas, incluyendo pagos adicionales convencionales y no convencionales. Esta política mantiene al sector financiero entre los que exhiben esquemas salariales más dinámicos y reactivos del país.

