La puesta en marcha del parque eólico más austral del mundo, ubicado en el norte de Tierra del Fuego, representa un avance significativo en la producción energética de la provincia. El proyecto incorpora un sistema híbrido que combina la generación con aerogeneradores y el almacenamiento en baterías, lo que asegura la continuidad del suministro incluso cuando las condiciones de viento son adversas.
Esta iniciativa, desarrollada por TotalEnergies, Wintershall DEA y Pan American Energy, conecta sus 9 MW de capacidad a través de un tendido eléctrico soterrado de más de 20 kilómetros que une el parque con las plantas de Río Cullen y Cañadón Alfa. Gracias a esto, se puede abastecer de energía limpia a todas las operaciones en tierra, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y mejorando la sustentabilidad de la actividad productiva.
La inversión realizada ronda los 60 millones de dólares y generó una importante oportunidad económica para la región, al involucrar empresas, contratistas y mano de obra fueguina. Este desarrollo forma parte de una política pública orientada hacia la transición energética, que busca consolidar el uso de fuentes renovables y fomentar un modelo energético más limpio y eficiente.

