Matheo Benítez Machuca, mediocampista de la Selección Argentina Sub 17, recibió una suspensión de cuatro meses por parte de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) debido a un episodio de racismo ocurrido durante un partido frente a Brasil en el Sudamericano de la categoría, que se disputó en Paraguay.
La sanción tiene alcance inmediato y fue extendida a la FIFA, lo que implica que Benítez no podrá jugar ni siquiera en el equipo de Reserva de Independiente, su club. Esto afecta también su preparación rumbo al Mundial Sub 17 que se celebrará en Qatar entre noviembre y diciembre, aunque la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) presentó un recurso de apelación para que pueda disputar los amistosos previos al torneo, cuando la sanción ya no esté vigente.
El incidente se originó cuando, según denunciaron los juveniles brasileños, Benítez realizó un gesto considerado racista —un movimiento que emula un macaco— durante el partido en el estadio de Ameliano. Aunque las cámaras no captaron la escena, el árbitro David Ojeda recibió un reclamo intenso, pero no aplicó en ese momento el protocolo contra conductas discriminatorias.
Este caso ocurre en un contexto donde la FIFA y las confederaciones regionales han endurecido sus sanciones contra actos discriminatorios. Anteriormente, la UEFA castigó a Gianluca Prestianni con seis partidos de suspensión por "conducta discriminatoria" en un encuentro por la Champions League, luego de un episodio homofóbico contra el brasileño Vinicius.
La sanción implica que, en caso de que Benítez sea convocado para el Mundial por Lionel Scaloni, podría perderse los primeros encuentros oficiales del torneo, comprometiendo así su participación clave con la selección.

