Países Bajos terminó como verdugo del Grupo F tras vencer 3-1 a Túnez, asegurando el primer lugar invicto con siete puntos. El equipo neerlandés sentenció el partido en apenas siete minutos, con un autogol y dos goles que debilitaron rápidamente las chances del rival.
En otro encuentro clave, Japón y Suecia empataron 1-1, resultado suficiente para que ambos conjuntos avancen a la siguiente ronda. Japón quedó segundo con cinco unidades y Suecia accedió a los dieciseisavos como uno de los mejores terceros, gracias a sus cuatro puntos acumulados.
Durante el partido en Kansas City, Países Bajos tomó la delantera muy temprano: a los tres minutos, un intento de despeje terminó en autogol de Túnez. Cuatro minutos más tarde, Virgil van Dijk asistió de cabeza para que Brian Brobbey concretara el 2-0, su tercer gol en el Mundial tras un doblete anterior. Aunque Túnez descontó en el segundo tiempo con un cabezazo tras un córner, la reacción fue efímera. Un nuevo córner les permitió a los neerlandeses marcar el tercero de cabeza y sentenciar el partido. Bajo una intensa lluvia, la ventaja temprana permitió a los dirigidos por Ronald Koeman controlar el juego y cuidar energías para la fase eliminatoria.
En Arlington, Japón mostró mayor determinación en la segunda mitad y abrió el marcador con una jugada iniciada por Ritsu Doan, que culminó Daizen Maeda frente al arquero. Suecia igualó seis minutos después con un remate desde el vértice del área de Anthony Elanga. El equipo escandinavo buscó la remontada pero se topó con buenas respuestas del arquero japonés Zion Suzuki, quien mantuvo el empate definitivo. El resultado clasificó a ambos equipos y penalizó a Túnez, que despidió el torneo con tres derrotas y doce goles en contra.