El encuentro entre Noruega y Francia mostró un dominio claro del conjunto francés, que se adelantó con un 3-1 gracias a la actuación excepcional de Ousmane Dembélé. El atacante brilló con un hat-trick que sostuvo al equipo y le permitió tomar la punta del grupo en esta fase del torneo.
La primera mitad fue intensa, aunque marcada por algunas fragilidades defensivas por parte de Francia. Noruega logró descontar con un gol de su mediocampista ofensivo Aasgard, quien aprovechó un descuido en la defensa gala y una intervención poco afortunada del defensor Upamecano, conocido por errores ocasionales. Sin embargo, la diferencia técnica favoreció en todo momento a los visitantes.
Francia se apoyó en su rendimiento colectivo y en las destrezas individuales de Dembélé, que enlazó fintas y fintas para superar a sus marcadores y definir con precisión su triplete. Además, la defensa de los franceses contó con aportes importantes, como la intervención decisiva de Upamecano en un córner, donde le quitó el balón en la línea a un delantero noruego, evitando la caída del arco del arquero Maignan.
El equipo noruego intentó mantener el control por las bandas, incomodando con centros peligrosos, pero el arquero francés respondió con seguridad y reflejos, cerrando los espacios con eficacia. Mbappé, por su parte, tuvo un desempeño activo en la ofensiva, contribuyendo a desbordar por la derecha y generar juego ofensivo, aunque no logró convertir en esta etapa del partido.
Con este resultado, Francia se posiciona provisoriamente como líder del grupo, mostrando solidez pese a jugar con varias modificaciones en el once titular. La superioridad en la técnica y la ejecución ofensiva hicieron la diferencia frente a un Noruega que mostró orden pero no pudo contener el despliegue ofensivo rival.