Bélgica ratificó su favoritismo en el Grupo G al vencer con contundencia a Nueva Zelanda por 5 a 1, asegurando así la cima de su zona en el Mundial. La actuación del equipo europeo fue dominante desde el inicio, mostrando superioridad en posesión y eficacia en ataque que le permitieron despejar dudas tras un arranque irregular en el torneo.
El conjunto dirigido por Rudi García contó con una destacada contribución de Leandro Trossard, quien anotó dos goles, y Jérémy Doku, desequilibrante por las bandas durante todo el partido. Kevin De Bruyne, tras generar varias jugadas ofensivas, también convirtió, mientras que Romelu Lukaku aportó un gol y una asistencia en momentos decisivos. Este triunfo amplió la confianza del equipo para la fase eliminatoria.
En paralelo, Egipto e Irán protagonizaron un partido cargado de intensidad que terminó en empate 1 a 1 en Seattle. Los africanos arrancaron con un gol temprano de Mahmoud Saber a los pocos minutos, buscando mantener la punta del grupo. Sin embargo, Irán reaccionó ante la necesidad imperiosa de ganar para conservar sus chances de avanzar y logró igualar el marcador.
Esa igualdad benefició a Egipto, que finalizó segundo en la tabla y aseguró su lugar en los 16avos de final. Por su parte, Irán quedó en la posición de esperar los resultados de otros grupos para saber si continúa en el Mundial como uno de los mejores terceros. Esta situación mantiene vivo el interés y la tensión en las próximas jornadas del torneo.