Río Negro presentó nuevas regulaciones para la habilitación y funcionamiento de piscinas de uso público, semipúblico y con fines terapéuticos. La normativa incluye un registro provincial obligatorio, controles sanitarios y medidas de seguridad que buscan mejorar la calidad del agua y proteger la salud de los usuarios.

Las piletas deben contar con habilitación municipal y cumplir con un conjunto de requisitos que abarcan desde la inscripción en un registro provincial hasta la presentación de una declaración jurada sobre los responsables de la vigilancia. Además, se exige contar con un seguro de responsabilidad civil, y se establece la obligatoriedad de contar con guardavidas o personal capacitado para la vigilancia de bañistas, incluso en localidades sin profesionales especializados.

MunicipiosAR Argentina
Buenos Aires Patagonia NOA NEA
Noticias de municipios
de toda Argentina
Más de 500 municipios cubiertos
VER NOTICIAS →

La reglamentación abarca distintos tipos de natatorios:

  • Piletas públicas accesibles a toda persona para actividades deportivas o recreativas.
  • Natatorios semipúblicos, dirigidos a socios, huéspedes o personas autorizadas.
  • Instalaciones terapéuticas destinadas a rehabilitación bajo prescripción médica.
  • Spa, que incluyen piscinas, hidromasajes, saunas y jacuzzis.

Entre los parámetros técnicos establecidos para la calidad del agua, destacan valores específicos de pH, que deben mantenerse entre 6,5 y 8,5, concentración de cloro residual entre 0,4 y 1,5 mg/litro, y temperaturas reguladas según el tipo de natatorio, como máximo 29°C para piscinas y 40°C para jacuzzis. El agua deberá ser monitoreada dos veces al día, registrándose en planillas oficiales y filtrada mediante sistemas adecuados.

La norma también obliga a garantizar la accesibilidad para personas con movilidad reducida, otorgando un plazo máximo de cinco años para adecuar instalaciones, excepto en natatorios especiales que deben adaptarse de inmediato. La autoridad encargada de la aplicación y supervisión es el Departamento de Saneamiento Básico, dependiente de la Coordinación Provincial de Salud Ambiental.

Con esta regulación, la provincia busca impedir la transmisión de enfermedades relacionadas con las condiciones sanitarias inadecuadas en natatorios, alinear las habilitaciones provinciales con las municipales y unificar criterios de higiene, seguridad y control en todo el territorio rionegrino.