El Poder Legislativo aprobó una normativa que prohíbe la producción y venta de alimentos derivados de la alimentación forzada de aves, especialmente destinada a productos como el foie gras. Esta técnica, conocida como sondaje, implica forzar a patos y gansos a ingerir grandes cantidades de alimento a través de un tubo, superando su límite natural de saciedad.
Esta práctica genera una enfermedad en los animales llamada esteatosis hepática, que provoca un agrandamiento patológico del hígado, el cual es utilizado para la elaboración del producto final. La nueva ley alcanza tanto a productos frescos como enlatados derivados de esta técnica y establece una vigencia que comenzará a regir 180 días después de su publicación oficial.
La norma incorpora sanciones para quienes incumplan la prohibición, contemplando multas económicas, incautación de mercadería y la suspensión de actividades relacionadas. Además, incluye penas de hasta un año de detención, basándose en la legislación vigente sobre delitos ambientales y maltrato animal.
Organizaciones defensoras de los derechos de los animales manifestaron su respaldo a la ley, expresando su apoyo mediante una carta pública impulsada recientemente antes de la sanción oficial. La medida se enmarca en un creciente interés por regular las prácticas que afectan el bienestar animal y garantizar procesos productivos más éticos.