Un potente estallido sorprendió en la noche a la base de Cabo Cañaveral cuando el cohete New Glenn de Blue Origin explotó durante una prueba en tierra, causando daños considerables en la plataforma de lanzamiento. Aunque no se reportaron heridos, el accidente representa un revés importante para la empresa espacial fundada por Jeff Bezos y su vínculo con proyectos de exploración lunar.
La explosión ocurrió mientras se realizaba una prueba de disparo de motores. Blue Origin había informado previamente que detectó una anomalía durante la prueba, pero todavía no se conoce la causa exacta del incidente. El multimillonario Jeff Bezos confirmó que todo el personal estaba a salvo y aseguró que se realizará una investigación exhaustiva para determinar lo sucedido.
Este contratiempo tiene repercusiones directas en las ambiciones lunares tanto de Blue Origin como de la NASA. El New Glenn es fundamental para el lanzamiento de módulos y equipos destinados a establecer una base en la Luna, un proyecto que la NASA integra dentro de su programa Artemis. Sin embargo, la empresa ya había sufrido problemas en abril, cuando un fallo durante el tercer lanzamiento impidió colocar un satélite en la órbita prevista, aunque sí logró recuperar la etapa interior del cohete.
Autoridades locales y representantes de la NASA respondieron rápidamente al incidente. El congresista de Florida que representa la zona expresó su alivio ante la ausencia de heridos y agradeció el trabajo de socorristas e ingenieros. Por su parte, el jefe de la NASA se comprometió a colaborar en la investigación y a informar sobre las posibles implicaciones para los próximos vuelos y la actividad lunar.

