El hallazgo de restos humanos en la zona sur de Bariloche confirmó para los familiares la triste verdad: pertenecen a Ana Lía Corte, desaparecida desde el 8 de mayo. La ubicación de los restos cerca del Cementerio Municipal puso fin a una intensa búsqueda que movilizó a fuerzas policiales y a la comunidad local.
La identidad fue confirmada por familiares a través de mensajes en redes sociales, tras el primer reporte policial en el que se informó que se trataba de una mano de mujer mayor. A partir de allí, la fiscalía y equipos de Criminalística trabajaron durante la tarde en el lugar para realizar pericias y recolectar evidencias que permitan avanzar en la investigación.
El operativo se desarrolló en un sector ya rastrillado previamente dentro del extenso despliegue policial, que incluyó barridos en areas como el arroyo Ñireco, Chalhuaco, y edificios abandonados, sin resultados hasta la aparición de los restos. La última vez que Ana Lía fue vista con vida fue captada por cámaras de seguridad cuando subía a un colectivo de la Línea 51 en la zona de Rancho Grande.
Las fiscales Betiana Cendón y María Sofía Ocampo lideraron las medidas judiciales, con apoyo de bomberos voluntarios para la iluminación nocturna del lugar. La causa busca esclarecer las circunstancias del fallecimiento y cómo los restos llegaron a ese sitio específico.

