Venezuela enfrentó dos intensos sismos consecutivos que afectaron varias zonas del país y obligaron a la autoridad encargada a declarar el estado de emergencia, según informó en un mensaje oficial. Los movimientos telúricos, de magnitud 7,2 y 7,5, ocurrieron en horas de la tarde, y a ellos se sumaron al menos 20 réplicas.
Los daños se registraron principalmente en Caracas, donde hubo derrumbes de edificios en varias parroquias, y en los estados Miranda, La Guaira, Aragua, Carabobo y Falcón. La presidenta llamó a la población a mantener la unión para salvar vidas y ordenó la movilización de todas las autoridades y del sistema de protección civil para iniciar las tareas de rescate.
Entre las primeras medidas adoptadas se destacó la suspensión del servicio del Metro de Caracas y del ferrocarril que conecta la capital con las poblaciones cercanas en Miranda, con el fin de facilitar las labores de emergencia y recuperación de infraestructuras críticas. También se suspendieron las clases escolares y actividades que no estén relacionadas con servicios esenciales durante los próximos días.
Se puso en marcha toda la red pública y privada de salud para atender a los heridos, con un llamado explícito a médicos, enfermeros y personal sanitario para presentarse a sus puestos y colaborar en la asistencia de las víctimas. Además, se recomendó a la población evacuar viviendas que hayan sufrido daños graves.
La mandataria agradeció las expresiones de solidaridad y apoyo recibidas de varios gobiernos y organismos internacionales, entre ellos Estados Unidos, Panamá, Catar, Cuba, Nicaragua, Turquía, Colombia, Brasil, México, así como la Organización de las Naciones Unidas y otras agencias multilaterales.