El precio del petróleo experimentó un aumento superior al 9% tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre la restauración total del bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el tránsito de crudo. Esta medida provocó un fuerte impacto en los mercados internacionales, que reaccionaron con cautela ante el aumento del riesgo geopolítico y las posibles complicaciones en la logística energética.
En Wall Street, la noticia se tradujo en un cierre negativo para los índices más importantes. El Nasdaq Composite lideró las pérdidas con un descenso del 1,63%, afectado especialmente por la débil performance del sector tecnológico y las acciones vinculadas a los semiconductores. El S&P 500 y el Dow Jones también registraron retrocesos, de 0,81% y 0,25% respectivamente, reflejando la incertidumbre sobre el escenario global y la influencia de elementos monetarios y comerciales.
El sector tecnológico enfrentó un golpe severo tras los resultados negativos en Corea del Sur, donde el índice KOSPI cayó un 9% en una sesión impulsado por las bajas de SK Hynix y Samsung Electronics, quienes sufrieron caídas de casi dos dígitos. Esta turbulencia se trasladó rápidamente a las firmas tecnológicas con foco en memoria y almacenamiento, como Sandisk, Micron Technology y Nvidia, que vieron reducciones significativas en sus cotizaciones. En contraste, gigantes como Apple y Microsoft mostraron leves avances, evidenciando una rotación defensiva hacia empresas de mayor capitalización.
El restablecimiento del bloqueo naval implica también un endurecimiento en las tarifas comerciales, con un arancel del 20% que Estados Unidos reclamará sobre toda la carga que transite por el Estrecho de Ormuz para financiar las operaciones del CENTCOM en la zona. Esta decisión alimentó preocupaciones sobre un aumento en los costos logísticos y comerciales justo en un momento crítico, previo a las elecciones legislativas en territorio estadounidense.
Además de los factores geopolíticos, los mercados financieros se prepararon para la publicación de los datos de inflación de Argentina y Estados Unidos, que se esperan con atención por su influencia en las políticas monetarias. Los inversores mantienen posiciones cautelosas, en particular tras advertencias del gobernador de la Reserva Federal, quien señaló que cualquier señal de inflación persistente podría motivar acciones más firmes por parte de la institución, condicionando así las próximas audiencias del presidente de la Fed.