Las consultas médicas y la demanda de analgésicos han crecido en Rosario debido a un adelanto en la temporada de enfermedades respiratorias, impulsado por el descenso precoz de las temperaturas. La gripe A, especialmente la cepa influenza A H3N2, representa aproximadamente la mitad de los casos virales identificados en la ciudad, según indicaron fuentes sanitarias.
Este virus demuestra una alta tasa de contagio comunitario, lo que llevó a las autoridades a recomendar con urgencia la aplicación de la vacuna antigripal para minimizar riesgos, principalmente en embarazadas y personas con enfermedades crónicas. Entre los síntomas que permiten diferenciar la gripe A de un resfrío está la presencia frecuente de fiebre alta acompañada de dolores corporales, que puede aliviarse con paracetamol en casos no graves.
Además, la dificultad para respirar se señala como un aviso de gravedad que exige asistencia médica inmediata. Para frenar la propagación viral, se aconseja el aislamiento domiciliario temporal de quienes presenten síntomas. Sin embargo, desafíos económicos hacen que algunos opten por reincorporarse rápido al trabajo, lo que incrementa la importancia del uso de barbijo y la ventilación constante en espacios cerrados, sobre todo en ambientes laborales.
El consumo indebido de antibióticos sin prescripción fue rechazado por especialistas, que alertan sobre el riesgo de generar resistencia antimicrobiana, dificultando el tratamiento de infecciones bacterianas futuras. En la actualidad, para prevenir contagios y afrontar el invierno con menos riesgos, se destaca el lavado frecuente de manos y el descanso apropiado como las prácticas más efectivas.

