El 85,1% de los argentinos considera que su salario no supera el ritmo de la inflación, en un contexto donde los sueldos del sector privado registrado crecieron menos que los precios. Esta situación ya no se percibe como una dificultad temporal, sino como una realidad estructural que condiciona la vida cotidiana.
La consultora Zentrix realizó un relevamiento que evidenció un fuerte malestar social ligado a la pérdida del poder adquisitivo. Siete de cada diez encuestados desconfían de los datos oficiales sobre inflación, ya que sienten que los índices no reflejan el aumento real de precios que enfrentan diariamente. El informe muestra una brecha entre las cifras macroeconómicas publicadas y la experiencia concreta de las familias argentinas.
Además de la baja capacidad para mantener el consumo habitual, el estudio señala un descenso en la percepción de control y planificación sobre las finanzas personales, acentuado por restricciones e incertidumbres económicas. Entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, la proporción de argentinos que perciben que su salario pierde contra la inflación subió del 77% al 85,1%, mientras que quienes creen que sus ingresos acompañan el aumento de precios cayeron de 19,8% a 11,3%.
El análisis también detectó diferencias en la mirada según la preferencia política: el 66,2% de quienes votaron al oficialismo percibe pérdida del poder adquisitivo, en contraste con el 98,7% en la oposición. Aunque el deterioro afecta a todos los sectores, sus interpretaciones varían; para unos es un sacrificio necesario y para otros una señal de fracaso económico.
Este informe surge en un marco donde el aumento salarial registrado en marzo fue apenas del 3%, mientras que la inflación mensual alcanzó el 3,4%, reforzando la brecha entre ingresos y precios que enfrentan los hogares.

