El Gobierno confirmó que avanzará con la privatización de los trenes de carga que operan en las líneas San Martín, General Urquiza y General Belgrano, cuyo manejo estará en manos privadas por las próximas cinco décadas. Esta decisión involucra la concesión de aproximadamente 7.600 kilómetros de vías ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y varias provincias del interior del país.
El proceso licitatorio prevé un esquema dividido en tres etapas: primero, se concesionarán las vías y los inmuebles adyacentes a dos compañías encargadas del mantenimiento de la infraestructura y con la facultad de cobrar peajes por el uso de los ramales. En segundo lugar, dos empresas más obtendrán la concesión para administrar los talleres ferroviarios por 50 años, lo que implica la reparación y puesta a punto de las formaciones. Finalmente, en una tercer licitación, se venderán los vagones y locomotoras que pertenecen actualmente a Belgrano Cargas, para que los adquirentes los reactiven y puedan ofrecerlos en alquiler.
Un punto relevante de la convocatoria es que las empresas controladas directa o indirectamente por Estados extranjeros quedan excluidas de participar en la licitación, que será pública y se formalizará a través de la plataforma CONTRAT.AR. El período para presentar ofertas se extenderá hasta noviembre, momento en que se abrirán los sobres con las propuestas. Los adjudicatarios podrán acceder al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), diseñado para atraer capitales, tanto nacionales como extranjeros no estatales.
El llamado a licitación se publicará durante diez días en el Boletín Oficial, el sitio DGMarket del Banco Mundial y la web del Ministerio de Economía, garantizando amplia difusión nacional e internacional. Tras la adjudicación, la empresa estatal Belgrano Cargas y Logística S.A. será disuelta y sus activos rematados públicamente.
Este plan apunta a transferir la administración y operación del transporte ferroviario de carga a manos privadas, con la expectativa de mejorar la infraestructura y el servicio mediante inversión y gestión externa. La exclusión de compañías estatales extranjeras refleja una estrategia para resguardar la soberanía operativa del sistema ferroviario.