El sector informático argentino enfrenta un enfrentamiento creciente entre la Asociación Gremial de Computación (AGC) y la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI) frente a la discrepancia en los datos sobre salarios y condiciones laborales. Mientras la cámara empresarial resalta un crecimiento y expansión del sector, el sindicato cuestiona la veracidad de estas cifras y denuncia un aumento sostenido en los despidos junto a la precarización laboral.

El Observatorio del Trabajo Informático (OTI), vinculado al sindicato, basó su análisis en registros oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS). Según este informe, el salario promedio anual para los trabajadores de software ronda los $1.512.473 y en hardware los $1.249.397, sumando una masa salarial que en dólares se traduce en aproximadamente u$s2.644 millones. Contrariamente, la CESSI calcula que el costo laboral anual en el sector software alcanza los u$s5.233 millones, cifra que choca con las exportaciones totales declaradas por la misma cámara, de u$s2.651 millones.

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Estos datos reflejan una discrepancia sustancial que pone en tensión la evaluación real del mercado laboral tecnológico y el poder de negociación de los trabajadores. El sindicato señala que, a pesar de un argumento frecuente entre las empresas sobre la supuesta escasez de profesionales capacitados, la principal preocupación de los empleadores hoy no es la falta de talento, sino los costos salariales que consideran elevados.

Esta postura se vincula directamente con la resistencia empresarial a adherir a un convenio colectivo de trabajo (CCT) que mejore las condiciones y salarios de los empleados. En ese sentido, se destaca que los trabajadores amparados bajo el CCT lograron un salario mediano un 81% superior al promedio general del sector no sindicalizado, alcanzando más de $2.700.000. Además, recibieron hasta cuatro reajustes salariales trimestrales consecutivos durante el último año, con aumentos que oscilaron entre el 6% y el 12% por trimestre.

El incremento paralelo de despidos en la industria, que según el gremio se elevó un 67% en los últimos meses, agrava la problemática y genera un ambiente de incertidumbre. Esta situación realza la importancia de la negociación paritaria como herramienta para frenar la precarización y garantizar salarios acordes al costo de vida, frente a un sector que articula una imagen de crecimiento económico pero que, en la práctica, muestra tensiones profundas entre sus actores laborales.