Los argentinos continuaron sumando ahorros en dólares fuera del sistema bancario, acumulando un total que superó los US$259.306 millones al cierre del primer trimestre del año, según informó el INDEC. Este incremento representa una salida neta de más de US$16.400 millones respecto al mismo período del año anterior, cuando el volumen era de US$242.878 millones.
Este fenómeno, conocido como «dólar colchón», incluye billetes guardados en hogares, cajas de seguridad o en cuentas no declaradas en el exterior. El crecimiento interanual refleja la dificultad del Gobierno para atraer esos recursos hacia el circuito financiero formal, a pesar de las estrategias implementadas para fomentar la bancarización y canalizar los ahorros hacia el consumo o el crédito local.
El informe también destaca un aumento de US$4.408 millones en el volumen de divisas respecto al último trimestre de 2025. Analistas atribuyen esta acumulación en gran parte a la incertidumbre generada por el prolongado calendario electoral del año pasado, caracterizado por múltiples comicios provinciales.
La tensión cambiaria durante esos meses llevó a una presión dolarizadora sostenida. Aun con el cambio político posterior, muchos de los dólares que salieron del sistema no retornaron, lo que marca un fenómeno de persistencia en la fuga hacia activos físicos. Cabe señalar que este movimiento no se limita a fondos de origen informal, sino que incluye aportes legítimos de contribuyentes que optan por la moneda dura como resguardo ante la volatilidad económica.
Ante esta situación, el Ministerio de Economía buscó avanzar en reformas tributarias destinadas a incentivar la regularización de estos fondos. El ministro convocó a expertos y profesionales para trabajar en la Ley de Inocencia Fiscal, que propone cambios en la Ley del Impuesto a las Ganancias, la Ley de Procedimiento Tributario y la Ley Penal Tributaria.
El eje de esta iniciativa es que el fisco presuma la veracidad de la información declarada por los contribuyentes para facilitar la integración de dólares al sistema formal. Sin embargo, esta ley enfrenta dificultades para avanzar en el Congreso, especialmente tras la polémica vinculada al caso Adorni, lo que complica el escenario para que los ahorristas reincorporen sus fondos.