La visita de Donald Trump al Madison Square Garden coincidió con el tercer juego de las Finales de la NBA entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs. Su aparición en pantalla mientras la cantante Avery Wilson interpretaba el Himno Nacional provocó un clamor de abucheos por parte de los miles de asistentes, principalmente seguidores de los Knicks. La cámara mostró a Trump saludando la bandera, pero los sonidos de desaprobación se impusieron sobre cualquier gesto de apoyo.
Este rechazo público no es la primera vez que enfrenta en eventos deportivos. Una situación similar ocurrió durante la final masculina del US Open en Queens, su distrito natal, donde también fue abucheado por la audiencia en la transmisión televisiva. En esa ocasión, Trump reaccionó con una sonrisa que encendió aún más la reacción de la multitud.
En cuanto al partido, los Knicks buscaron ampliar su ventaja en la serie, protagonizada por una destacada actuación de su armador Jalen Brunson. Tras ganar el primer encuentro por 105-95, los Knicks se impusieron en el segundo juego con un cierre ajustado, dejando el marcador 2-0 a su favor. Brunson fue clave en los momentos finales, al convertir tiros libres decisivos después de errores y una falta del jugador estrella de los Spurs, Victor Wembanyama. Por su parte, los Spurs no lograron revertir la situación, y mantienen la difícil tarea de evitar una barrida en la serie, un escenario sin precedentes en la historia de las Finales de la NBA con remontadas de 3-0.

